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TURISMO

Religioso

Ascenso a Sierra Azul
Dirección: Al pie de las Sierras Azules

Todos los años se realiza el ascenso a uno de los cerros más atractivos que tiene Zonda, muy cercano a la ciudad capital. El motivo de la convocatoria es en honor a la Virgen del Valle y se lleva a cabo en Semana Santa.

Se considera que el origen de esta peregrinación está relaciona con una promesa que hizo hace casi sesenta años don José Pepe Femenía, un vecino del departamento, actualmente fallecido. En compañía de unos amigos viajó en bicicleta a la provincia de Catamarca de donde trajo la imagen de la Virgen de Valle hasta la misma cima de las Sierras Azules.

Es una ceremonia muy emotiva y que convoca a un número muy importante de fieles. Se celebra la Santa Misa y posteriormente se realizan fuegos de artificios y se encienden cientos de fogatas en las cumbres..

Estas actividades cuentan con el apoyo de personal de Policía de San Juan Seccional Nº 14 y efectivos de Regimiento de Infantería Nº 22.

Fogata de San Juan Bautista

Dirección: Monseñor Gallardo S/N

.En la Parroquia Sagrada Familia se realiza el 24 de junio la tradicional fogata en honor al patrono de nuestra provincia, San Juan Bautista. Está organizada por distintas comisiones parroquiales y la ceremonia se realiza después de la celebración de la misa.

Aproximadamente a las 22 horas el cura párroco da inicio al encendido de la fogata. Posteriormente se ofrecen números artísticos y se organiza la venta de comidas típicas cuyos fondos son a beneficio de la parroquia.

Margarita Lima: La Virgen de Pachaco
Dirección: Pachaco,mitad de camino entre Zonda y Calingasta.

En Pachaco, lugar a mitad de camino entre los departamentos de Zonda y Calingasta, se encontraba la estancia de Margarita Lima, quien fue muy querida por su bondad y ayuda a los más necesitados.

Era muy bella y tenía muchos pretendientes a los que siempre rechazó. Uno de ellos por venganza y por medio de engaños logró casarse con ella para después abandonarla.

Sumida en una profunda tristeza y después de fallecidos su padres, se entregó a su vocación religiosa haciendo construir en su finca un cementerio con capilla. En las fiestas religiosas gente de la zona se acercaba al oratorio acompañando a su dueña.

Cuando falleció los restos de Margarita Lima fueron enterrados en el cerro. Pocos años después y a consecuencia de la erosión del suelo los restos quedaron al descubierto y para sorpresa de todos comprobaron que “el cuerpo se mantenía casi intacto”, por efectos del clima.

Este hecho se consideró un milagro por lo cual su tumba se convirtió en un lugar de peregrinación.